Motivación Para No Pecar

Versículo bíblico como texto base: 1 Corintios 16:14: “Todas sus cosas sean hechas con amor”.

¿Alguna vez te has preguntado cuál es tu motivación para no pecar? Honestamente contéstate esta pregunta y verás lo mucho que se relaciona con la lucha en contra de la atadura sexual.

Motivacion Para No Pecar

Motivación Para No Pecar

Las motivaciones están directamente relacionados con los resultados que vas a obtener en tu lucha diaria en contra de la atadura sexual. Tener conciencia de saber si nuestras motivaciones son correctas o no, es bien importante en nuestro proceso de alcanzar madurez en la pureza sexual. Una motivación incorrecta sólo te llevará a tener periodos de pureza no duraderos.

Me explico…

1 Corintios 16:14 dice: “Todas sus cosas sean hechas con amor”. Nota que el “amor” es un desprendimiento y no tiene que ver nada con “tener” o “tomar”. Si tus motivaciones para no pecar tienen que ver con “tener” algo y no dar, puedes estar en la posición de tener una motivación incorrecta. Por ejemplo, si tu motivaciones son para verte como una persona “más espiritual” y tener “más unción”, tienes una motivación incorrecta. Si tu motivación para no pecar es sólo para evitar vergüenza o dolor, también es incorrecta. Si tu motivación es querer tener una vida libre de problemas para estar orgulloso de ti mismo y ganarte el respeto de los demás, también estas lejos de tener una motivación correcta. Nota que todas estas motivaciones son egocéntricas y tienen que ver contigo y no con Jesús. Estos motivos erróneos tienen que ver con la preocupación que tienes en cuanto a la manera en que luces antes los demás.

Es verdad, Dios usa la vergüenza, la culpa y el dolor para llevarnos al arrepentimiento; pero la realidad es que una libertad duradera viene cuando nuestros motivos son puros.

 

Motivo Puro Para No Pecar

El motivo puro para no pecar debe ser el no querer entristecer a Dios con nuestras acciones después de todo lo que hizo para rescatarnos y restaurar nuestra relación con El. Para activar este motivo, debes hablar y relacionarte todos los días con Dios y tenerlo presente en tu vida todo el tiempo. Por qué si no, no podrás tener razón para guardar tu relación con el Señor, si de antemano no te preocupas en buscarlo.

En otras palabras, si deseas tener un motivo puro como este, debes guardar y atesorar en tu corazón todo lo que Jesús sufrió para lograr que tú estés cerca de Él.

Es importante que entienda que Dios está apasionado por ti, si no, no hubiera hecho todo lo que hizo en la cruz para reencontrarte de nuevo contigo. Todo lo que te separa de Él lo entristecerá ¿Acaso no es lo mismo que sentirías tu, si tu hijo se separara de ti?

Cuando empiezas a vivir 1 Corintios 16:14 notarás que empezarás a pensar en los demás y no en tus metas, si no en las metas de Dios para tu vida. Un motivo puro, no se trata de ti, se trata de una relación que es herida cada vez que pecamos, una relación que fue recuperado con desespero, dolor y quebranto. Se trata de Jesús y no de ti. Tu motivo es Jesús y todo lo que hizo para recuperarte.

Te motivo a que practiques esta enseñanza cuando tengas la opción de pecar. Hoy te motivo a que te preguntes: ¿Cuál es el motivo que tienes para no pecar? ¿Tu motivo es egocéntrico o es por amor al Gran Yo Soy?

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La Magnitud Del Pecado

 

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

PS: Escucha hoy este audio testimonio de un hombre cristiano que fue librado de la lujuria sexual, presiona atadura sexual


¿Cuál león ruge en tu Corazón?

“Sucedió después de estas cosas que la mujer de su amo miró a José con deseo y le dijo: “Acuéstate conmigo.” 8 Pero él rehusó y dijo a la mujer de su amo: “Estando yo aquí, mi amo no se preocupa de nada en la casa, y ha puesto en mi mano todo lo que posee. “No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a usted, pues es su mujer. ¿Cómo entonces podría yo hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?” Génesis 39: 7-9

Decidí escribir éste artículo después de haber escuchado la gloriosa enseñanza de Pastor Edwin Bello sobre la historia José y la tentación que tuvo con la mujer de potifar, en nuestra reunión del Ministerio Hombres de Valor, Hombres de Verdad el pasado 18 de noviembre de 2013.

leon rujiente

leon rujiente

Tu lucha contra la lujuria sexual puede verse reflejada grandemente a través de este pasaje. Es por eso que escogí esta escritura bíblica para reflexionar sobre cómo nosotros debemos enfocarnos si queremos guardar nuestra pureza ante tentaciones como éstas.

Cuando Edwin compartía esta enseña, la frase bíblica que más me resaltó fue “… ¿Cómo entonces podría yo hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?” Nota que la preocupación de José ante ésta situación era el no “pecar contra Dios”.

La preocupación en nuestra lucha contra la lujuria sexual juega un papel muy importante. Usualmente usamos ésta palabra para referirnos a algo que nos incomoda o un mal sentimiento. Según el diccionario Mirriam Webster en linea, “preocupar” se deriva de la palabra en latín praeoccupare que significa “apoderarse de ante mano” o mejor dicho ocupar de antemano. El ejemplo es de como un ejército grande que conquista a otra cuidad sin haber empezado la batalla. ¡Wow! ¿Te puedes imaginar lo terrible que sería eso, una cuidad perder una guerra y ser ocupada sin haber empezado la batalla?

Entender esto es significativo cuando se practica pureza sexual y te explicó por qué. La idea de ver la preocupación como “apoderarse de ante mano” u “ocupar de antemano”, nos hace reflexionar más profundo.

Pregúntate lo siguiente: ¿qué es lo está ocupando tu mente de antemano cuando empiezas el día? ¿Quién está invadiendo tu mente? o ¿Quién está rugiendo en tu corazón, el León de la Tribu de Judá o el león que anda buscando a quien devorar?

Muchas veces, en la mente del que lucha contra una atadura sexual está ocupada por una tentación que aún no ha ocurrido, lo que llamamos fantasía. Está ocupada por pensamientos de miedos, fracasos, deseos de la carne y cuando llega la tentación el soldado cae fácilmente ante la trapa del enemigo, ya en su corazón había perdido la batalla de ante mano.

Sin embargo una mente que está ocupada por Dios, es una persona que camina en el Espíritu, tiene paz en toda su vida, y victoria. Su preocupación es no perder esa relación que fue restaurada a precio de sangre. Una mente ocupada por Dios, teme a Dios y no al enemigo. Cuando llega la tentación su enfoque no será la lujuria, sino Dios. Esto es temor de Dios.

Uno adora lo que uno teme. Si temes a la lujuria, ella te quitará tu tiempo colocando tu mente en sólo pensar en ella y se convertirá en tu ídolo. Pero si temes a Dios, con temor reverente, tu mente estará llena de su palabra y El YO SOY será tu único Dios.

Nota el pasaje bíblico, José tuvo éxito en esta tentación porque estaba preocupado por no pecar contra Dios, ósea su mente estaba ocupada de antemano por Dios.

Por eso te digo que empezar el día con Dios en un devocional es crucial. Para mí es una locura caminar un día por esta tierra sin haber conversado primero con Dios y sin estar seguro de que mi corazón está ocupado por Su Palabra. Por eso te pregunto: Al empezar el día, ¿cual león ruge en tu corazón, el León de la Tribu de Judá o el león que anda buscando a quien devorar?

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

PS: Escucha hoy este audio testimonio de un hombre cristiano que fue librado de la lujuria sexual, presiona atadura sexual

PSS: Aprende más sobre el temor de Dios, presiona atadura sexual


Quita y Pon

Quita y Pon

“22 que en cuanto a la anterior manera de vivir, ustedes se despojen del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos, 23 y que sean renovados en el espíritu de su mente, 24 y se vistan del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad”. (Efesios 4:22-24)

Ellas también son alma de salvación.

Ellas también son alma de salvación.

El concepto del “quita y pon” es un principio que se ve a lo largo de toda la biblia y es uno que se utiliza mucho en la consejería bíblica para ayudar al aconsejado cambiar sus malos hábitos con la ayuda del Espíritu Santo. Efesios 4:22-24 es uno de los versículos bíblicos más utilizados para describirlo.

Con respecto a nuestra lucha en contra de la atadura sexual es crucial aprender usar el “quita y pon”.

Desde el día en que te convertiste empezó un proceso y/o cambios, unos ocurrieron inmediatamente pero otros han costado más trabajo, ya que están incrustados en tu sistema automatizado llamado hábitos (o como Efesios los llama “manera de vivir”). Un hábito es una conducta, que a causa de mucha práctica, la persona logra realizarla de una forma automatizada o inconsciente y sin pensarlo metódicamente.

“Quita y pon” se basa en que no puedes quitar un hábito sin sustituirlo por otro y requiere de nosotros unas acciones concretas para poder lograr un cambio. El quita y pon no funcionará si lo haces varias veces sólo por la emoción de tratarlo. Se trata de practicarlo bajo perseverancia hasta que se convierta en un hábito en donde ya no tengas que pensarlo metódicamente. Recuerda, si llevas años practicando lujuria sexual, por tal razón, ante cualquier mínimo estimulo del entorno, tiendes a responder sexualmente sin pensarlo. A eso añádele toda la propaganda de material sensual en la que estamos inmersos todos los días, la Internet, los carteles grandes en las avenidas principales, los centros comerciales, la poca vestimenta de las mujeres y los anuncios de la televisión aun cuando ves un programa “sano” también están contaminados.

Imagínate poder ser capaz de responder de una forma sana y pura aun viviendo en un mundo tan contaminado.

Veamos un ejemplo de cómo funciona el “quita y pon”. Nota el ejemplo que da Efesios 4:28 sobre el ladrón: “28 El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.” Para que el ladrón deje de ser ladrón, tiene que dejar de robar (esto equivale al “quita”). Ahora, no podemos quedarnos estancados en la fase de “quitar” solamente. Si el ladrón se queda estancado en esta fase volverá a su vieja conducta habitual. Para que el ladrón deje de ser ladrón necesita practicar y entrenar otro hábito que sustituya el viejo. Es entonces donde se aplica la fase de “poner”. Para el ladrón, significa empezar a trabajar y compartir con los que necesitan (esto equivale al “pon”). Si este ladrón persevera practicando, dejará de ser ladrón y se convertirá en una persona desprendida, antes robaba pero ahora da. ¡Amén!

Lo mismo sucede con el que lucha contra la lujuria sexual, tiene el hábito de beneficiarse sexualmente de algo que no es suyo. Cualquier estímulo, imagen, recuerdo o circunstancias que lo conecte con la lujuria, lo llevará a responder sexualmente de una forma automática.

Ejemplo para el que tiene un problema enorme con la custodia de los ojos o con el voyerismo. Este necesita dejar de fijar su mirada en cosas que lo estimulan sexualmente (este es el “quita”). Ahora, no podrá quedarse estancado en esta fase de “quitar” solamente. Si se queda estancado en esta fase volverá a su vieja conducta habitual. Recuerda, el que tiene un problema con la custodia de los ojos está habituado a tener una cadenas de ideas lujuriosas cuando fija su mirada en una mujer y para cambiar esta conducta necesita poner más de su parte y asumir mayor responsabilidad. Para dejar su conducta, necesita practicar y entrenar otro hábito que sustituya el viejo. Es entonces donde se aplica la fase de “poner”. En vez de tener una cadena de ideas lujuriosas cuando fija su mirada en una mujer, necesita comenzar a pensar y ver como Cristo ve a toda mujer, como hija de Dios y alma de salvación. Por lo tanto, una acción concreta que puedes hacer es comenzar a orar por esa persona, orar por su salvación, por misericordia, orar por su esposo y si es una joven, orar por su futuro esposo, orar para que ella sea una buena futura madre, para que sea santa y sobre todo orar por su salvación. En vez de verla como una “chica sensual”, véala como lo que es, una hermana, porque también ella es hija de Dios (esto es lo que equivale al “pon”). Puedes poner muchas otras cosas que encontrarás en la palabra de Dios. Lo importante es que si el que tiene problema con la custodia de los ojos persevera practicando, dejara de tener esta atadura y se convertirá en una persona que dejará de beneficiarse sexualmente de algo que no es suyo y será una persona que pide a Dios para que de salvación y misericordia.

Con el tiempo, bajo entrenamiento y práctica, empezarás a crear un hábito santo. Aquí es donde entra el versículo de II Timoteo 3:16: “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia”. Quiero que notes que la palabra “instruir” viene del griego “paideia” que significa: entrenar, o disciplinar. En las mayorías de las traducciones en biblias de inglés traducen esta palabra a “train” que significa “entrenar”. Es la voluntad de Dios que entrenes para hacer el bien usando la palabra de Dios. Otro versículo bíblico que quiero compartir es Hebreos 5:14: “Pero el alimento sólido es para los adultos (los que han alcanzado madurez), los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal”. En este versículo bíblico quiero que notes la palabra “ejercitados”, es traducida de la palabra griega “gumnazó”, que significa también entrenar con ejercicio físico. Al igual que el versículo bíblico previo, en las mayorías de las traducciones de biblias en ingles también usan “train” o entrenar. Dios quiere que dejemos de ser niños, que maduremos y nos hagamos responsables de nuestro cambio. Nota que este versículo bíblico define lo que es un adulto o los que han alcanzado madurez, los que “por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal”. Nota también que gimnasio se deriva de la palabra “gumnazó” dando un sentido de que nosotros como el gimnasta o el atleta debemos crear una disciplina para practicar la palabra de Dios. Al principio te costara mucho esfuerzo y tendrás que practicar tu nueva conducta metódicamente, pero luego con el ayuda del Espíritu Santo obtendrás una nueva respuesta automática y santa. ¡Amen!

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

PS: Escucha hoy testimonio de un hombre cristiano que fue librado de la lujuria sexual, presiona atadura sexual


La magnitud del pecado

“Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios,” Marcos 7:21

El cristiano que lucha contra la lujuria sexual muchas veces no aprecia el perdón de Dios porque aún no ha comprendido la magnitud su pecado. No lo ha podido comprender, porque ha acostumbrado su corazón saciar el apetito de su carne minimizando el pecado. Para él, es la única forma que puede apaciguar la culpa y la vergüenza que le vendrá una vez que consuma la lujuria que planifica su mente.

La magnitud de tu pecado.

La magnitud de tu pecado.

El no comprender la magnitud de su pecado conlleva el minimizar la gran acción y el costo de la muerte de Jesús en el madero. Viven la vida pecando tan deliberadamente, ya que se engañan diciéndose en su interior: “Dios me perdonará luego”. Aunque esto sea cierto, no se debe olvidar que la persona que piensa de tal manera no está consciente de que su pecado lo está degradando cada vez más y que cada paso que da fuera de la voluntad del Señor sólo está logrando que sea más difícil su regreso. A esto súmale todas las consecuencias que tendrá que arrastrar.

Esta actitud de pensar: “Dios me perdonará luego”, es la actitud del cristiano que no sabe valorar el perdón de Dios en su vida y que no sabe medir la magnitud de su pecado. Ver la magnitud de nuestro pecado es ver la realidad de nuestra condición en nuestro corazón y ver el pecado como Dios lo ve.  Nota a Jesús, cuando confrontaba, lo hacía confrontando la condición del corazón del hombre, no se enfocaba solamente en las cosas exteriores. Lo hizo con el joven rico, con los fariseos cuando querían apedrear a la mujer adúltera, con Nicodemo y con sus discípulos.

Muchas veces lo que se ve por fuera, evidencia muchas otras cosas que están en el corazón. El corazón es lo que Dios quiere de ti, lo más profundo de el. Por ejemplo, ¿cómo podemos ver la magnitud del pecado de la masturbación? Esta pregunta se contesta con la siguiente pregunta, ¿qué ocurre en tu corazón cuando deseas masturbaste? Puede ser que en tu corazón haya orgullo, arrogancia, ingratitud o falta de fe. El no comprender la condición de tu corazón te llevará a humillarte de una manera vacía, sólo enfocándote en la culpa, vergüenza y de lo que hiciste en tu exterior y no de todo lo que había en tu corazón. Además de perdonar la acción que se manifiesta al exterior, Dios quiere sanar todas esas otras cosas que está en tu corazón y que fueron la verdadera raíz.

Por otro lado, usando el ejemplo de la masturbación. Cuando una persona se auto-gratifica, “en la superficie de su corazón” razona de la siguiente manera: “lo hago en secreto, donde nadie me ve”. O sea, peca, porque el hombre no lo ve, no tomando en consideración que Dios esta con sus hijos todo el tiempo. En la superficie esto puede parecer algo simple, pero cuando logramos ver la magnitud de este pecado, vemos que en la profundad del corazón esta persona le importa más lo que pueda decir el hombre, que lo que Dios pueda decir. En otras palabras, esta persona teme más al hombre que a Dios y si lo vemos de una manera más real y más fuerte, esta persona ha sustituido la Adoración hacia Dios por la adoración hacia su YO. Es entonces que podemos notar que se siguen revelando otras cosas del corazón como el orgullo, prestigio y el amor hacia el mundo egocéntrico que se convierte en algo más importante que Dios.

La diferencia de actitud entre una persona a otra ante esta confrontación es lo que va a determinar si un cambio ocurra o no. Unos serán pobres de espíritu, ya que escucharan estas palabras, las aceptaran y reconocerán el orgullo de su corazón. Pero otros serán como los fariseos, que se comparaban con sus hermanos, cuando se supone que con lo único que nos comparemos sea con Jesús. Ante Cristo todos somos iguales, todos estamos al mismo nivel, a los pies del maestro.

Solo el pobre de espíritu puede escuchar estas palabras y aceptarlas. Solo el pobre de espíritu puede ver el orgullo de su corazón. Dios no quiere que veas tú pecado de una manera superficial, él quiere que tú veas la magnitud de tu pecado y la realidad de lo que esto puede conllevar por la eternidad. Pídele a Dios de una manera constante, que te siga mostrando la condición real de tu corazón. Es como remover las capas de la cebolla, las primeras capas son duras y ásperas, pero mientras más sigues removiendo las capas, más tierna es. Dios quiere remover las capas ásperas de tu corazón y quiere un corazón tierno, ajustable en sus manos, un corazón que no oculte nada y que esté totalmente expuesto ante Él.

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

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Apostasía

Mateo 24: 10-14 “Muchos se apartarán de la fe entonces, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán. 11 Se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán. 12 Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. 13 Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo. 14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (NBLH).

¿Te has dado cuenta cómo somos tan fácilmente diluidos por este mundo? Recibimos tanta información por los periódicos, televisión, anuncios en la carretera y computadora, que no nos damos cuenta qué estamos siendo

Apostasía

Nota Lobo Disfrazado. Definición de Apostasía: abandono de la fe en Jesucristo.

diluidos en la apostasía de este mundo. Si no te percibes de esto temprano, es muy probable que mañana, lo que antes veías como malo, lo veas como bueno. Es preocupante, cada vez más la sabiduría de este mundo está más vana y opuesta al conocimiento de Dios y si no estamos pendientes caeremos en la trampa de la apostasía.

Por otro lado, me preocupa cómo la iglesia, en general, está siendo diluida en este mundo. Caer en la trampa de la apostasía realmente no es difícil, el enemigo sólo necesita paciencia y de-sensibilizarte sistemáticamente. Sólo tiene que exponerte poco a poco, y constantemente, a la manera de pensar de este mundo, cuando vengas a ver estarás aplaudiendo y aprobando todas las acciones del anticristo.

No cometas el error que muchos cristianos cometen cuando leen este versículo bíblico diciendo: “Esto no me pasará a mí, yo estaré muy pendiente de todas las señales y me daré cuenta del engañador cuando venga”. Pretendemos ser libres de la apostasía, cuando hoy la iglesia pasa mucho tiempo frente a la tele y/o computadora alimentando su mente con las ideas de este mundo.

Realmente, la única forma en que puedes lograr ser victorioso, es que vivas una vida de continua renovación en el Espíritu. Esta renovación es bien importante que la aceptemos y la guardemos celosamente con nuestro corazón. Porque si no eres renovado por el Espíritu, automáticamente serás diluído por este mundo y cuando vengas a ver estarás profundamente inmerso y preparado por el enemigo para ser víctima de la apostasía.

¿Cómo relacionar esto con la lucha en contra de las ataduras sexuales?

La lucha contra de las ataduras sexuales, se pelea de la misma manera. Es mejor humillarte (renovar tu mente) día a día en el Espíritu que tratar de vencer una tentación después de estar tan inmerso en ella. Piénsalo, la conducta sexual no llega de repente, llega poco a poco, llega con pequeños pasos subestimados que tú le permites al enemigo que haga para ganar terreno y dejar todo preparado para que recaigas. Por eso es que debes procurar guardar tu relación diaria con el Señor celosamente, teniendo en mente que si no lo haces serás diluído por este mundo, serás diluído por la televisión, los anuncios en la calle, la computadora, las noticias y el periódico. El enemigo hará todo lo posible para que tú no tengas la Palabra de Dios en tu mente. Él sólo quiere contaminarte con la vana sabiduría de este mundo. Guarda tu corazón en el Señor día a día.

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

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Clamando a Dios, a un paso de pecar.

Clamando a Dios, a un paso de pecar.

Salmos 119:43 “No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, Porque yo espero en Tus ordenanzas.”

Quiero tocar tu corazón con las letras de este artículo. Quiero compartir contigo lo que significa para mi clamar: “No quites jamás de mi boca la

Clamando a Dios, a un paso de pecar.

Clamando a Dios, a un paso de pecar.

palabra de verdad, Porque yo espero en Tus ordenanzas.” Algo que nuestro enemigo no soporta es que clamemos a Dios, a un paso de pecar. El enemigo sabe que cuando se escucha el clamor de un hijo en el  Salón del Trono de Dios él tiene que salir corriendo por su vida.

Muchas veces, en la lucha contra la atadura sexual, nos encontramos en ese micro-segundo, donde nos toca decidir por la lujuria o decidir por pureza. Es ahí donde nuestra fe es puesta a prueba, en ese momento donde estás a un paso de pecar.

Pero no quiero hablar de aquellos momentos en donde te sientes fuerte, con muchos días de pureza o viviendo en victoria.

Quiero referirme a esos momentos donde sientes que la carne hace fuertemente su demanda y donde todas las condiciones están en bandeja de plata para consumir el pecado. Clamar a Dios en un momento como este requiere de valentía. Clamar a Dios en un momento como este es realmente como sentir dolor físico en la carne, inclusive sentir hasta coraje en tu carne por saber que lo que estás deseando es prohibido.

Sólo el que ha pasado por los estragos de la atadura sexual, puede entender lo difícil que es clamar a Dios, a un paso de pecar. Pero este versículo bíblico dice algo poderoso. En mi caso, este versículo bíblico  me hace recordar todas las veces en que estaba a un paso de pecar, batallando entre obedecer a Dios o obedecer mi carne. Me hizo recordar las veces que traté de recordar versículos bíblicos que me ayudaran a vencer y solo encontrar que no estaba preparado para batallar.

El salmista en este verso le pide algo a Dios, algo que todos nosotros debemos pedir cuando estamos a un paso de pecar: “No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, Porque yo espero en Tus ordenanzas”. Este verso significa pedirle a Dios confianza de que Él siempre proveerá en los momentos más difíciles. ¡Aleluya!

¿Por qué es tan importante esto? Porque muchas veces creemos que la provisión de Dios no es suficiente. Pensamos: “Dios me libra de esta pero luego voy a caer, pues para eso consumo ahora el pecado”. Este pensamiento, o cualquier otro tipo de racionalización es mentira de satanás.  Por eso es que la acción de declarar la verdad de Dios, tiene poder sobre la mentira en la que el enemigo te quiere atrapar.

Si clamas a Dios, a un paso de pecar, creyendo en que Él proveerá, empezará a fluir la verdad en tu corazón. En otros casos, habrán momentos en que sientes a Dios lejos y tu carne esta demandando ser lujuriosamente atendida. En un momento como este, clama a Dios en el Espíritu, de tal manera que tu voz retumbe en el Salón del Trono de Dios.

Sabes, poder entrar al salón del trono de un rey es un privilegio y para otros, puede hasta costar su vida. Pero tú, como hijo de Dios, tienes entrada libre por la sangre del Cordero inmolado.

Dios te dice: “espera en mis ordenanzas”. Es un buen momento para decirle a Dios: “yo espero en tu ordenanza y no en lo que la carne me ordena”. ¡Te  necesito! ¡Clámalo herman@! Él te escuchará atentamente.

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

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Una gota de su sangre, por un momento de placer.

Isaías 53:4-5

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. (RVR 1960)

La forma en que ves la muerte de Jesús en el calvario es de suma importancia para vencer tu lucha en contra de la atadura sexual. Este versículo bíblico se escribió 700 años aproximadamente antes de Jesús y describe perfectamente lo que Jesús padeció por nosotros.  No te imaginas el poder que tiene tu “gratitud” hacia Dios para vencer la lujuria sexual y de esto es que se trata este versículo bíblico.  Este versículo se relaciona con tu lucha,

Una gota de su Sangre

“No negocies una gota de su sangre, por un momento de placer”.

porque mientras más te acercas a ese madero y al recuerdo de lo que sucedió, automáticamente le das la espalda a la lujuria sexual. Acercarte al madero es recordar el dolor que el maestro sufrió por ti, es doler tu carne y clavarla en la cruz junto con Él.

En mi vida he notado que la forma en que veo y estoy consciente de la muerte de Jesús en el madero, tiene que ver mucho con la forma en como está mi relación personal con El Señor. Muchas veces recuerdo decir en un tono alegre: ¡Soy salvo por que Cristo murió por mí!”, pero sin embargo, era bien rápido para trivializar ideas lujuriosas. Usaba la sangre de Cristo para obtener lo mejor de los dos mundos, es decir, puedo pecar y luego usar la sangre de Cristo para lavarme. Pecaba como si la sangre de Jesús fuera un jabón hecho en una fábrica jabonera o como un jabón que luego de ser usado se desperdicia drenándose por el desagüe de la bañera. Suena fuerte, pero realmente es la actitud que tomamos cuando negociamos un poco de placer, por una gota de su sangre.

La sangre de Cristo no es meramente un jabón, la sangre de Cristo costó sufrimiento, dolor intenso y un proceso largo de tortura. El evento del calvario, fue uno muy triste y no hubo ningún componente de alegría, como hoy solemos a expresar tan livianamente: “¡Cristo murió por mí!” y realmente no vivirlo.

Aquí es que yo me pregunto: ¿Cómo es que veo la muerte de Cristo en el calvario?; ¿Soy yo tan rápido para trivializar pensando: “no… esto no es tan malo” o “bueno… si ya vi un poco, para eso lo veo completo”? O me creo un súper mega escapista diciendo: “ha… nadie me va a ver”, “lo tengo todo muy bien planificado” o “si me atrapan, puedo decir esta mentira buena”. Si de verdad tuviéramos el sacrificio de Jesús grabado en nuestra mente, no fuéramos tan rápidos para dejar nuestra pureza echada a la basura.

Yo he notado en mi vida, que mientras más yo tengo grabado los detalles del sufrimiento de Jesús, mi vulnerabilidad para consumir el pecado mengua. ¿Por qué?, porque mi corazón automáticamente se llena de gratitud, no necesito más nada.

Hoy te invito a pensar y a concienciar diferente este gran sufrimiento que El Gran Varón de Dolores sufrió en el madero por ti y por mí. Te invito a ir más allá, a que te hagas participe de este dolor, porque cuando la carne demanda su placer, es una oportunidad de someterla. Suena difícil, pero cuando consideramos todo lo que pasó Jesús en el madero por tí y por mí, solo basta con recordar su dolor y ser agradecido. Te invito a que te hagas esta pregunta antes de actuar: “¿merece Cristo sufrir tanto por este pecado que quiero consumir?”

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

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Qué Me Falta

2 Reyes 12:2-3 “Joás hizo durante toda su vida lo que agrada al Señor, pues siguió las enseñanzas del sacerdote Joyadá. Sin embargo, no se quitaron los *altares paganos, sino que el pueblo continuó ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellos.”

A pesar de que esta historia relata que Joás agradó al Señor. Hubo algo que quedó incompleto; aunque Joás no adoraba los dioses de los gentiles, como rey, nunca se motivó a destruir los altares de estos dioses paganos.

Muchas veces esto se relaciona con nuestra lucha en contra de la atadura sexual. Puede suceder, que veamos que estamos viviendo en victoria y una vida llena de Radicalpureza. Sentimos el respaldo de Dios, ya que tenemos una vida de devoción diaria, en donde oramos, alabamos y nos nutrimos de Su Palabra y no hay duda que eso agrada a Dios. Pero todavía queda algo incompleto; no hemos destruido algunos de esos viejos altares paganos, en donde acostumbrabamos quemar incienso al dios de la lujuria sexual.

Por mi propio testimonio, puedo describir ese altar como uno escondido o uno no confesado. Es como un altar que puede inclusive estar guardado en lo más profundo de tu corazón, haciendo que aquel hermano que ora tanto por ti, no entienda porque recaes tanto.

En ocasiones, recordarás que todavía está allí el altar, pero lo ignoras porque te sientes “fuerte” o que ya no le haces caso, o no eres tan frecuentemente tentado. Puede ser que el Espíritu de Dios te apercibe de lo que está pasando, pero dejas el tiempo pasar y te olvidas como hizo el Joás. Sólo hasta que las cosas se ponen difíciles y vuelves a tu viejo altar ya que nunca lo destruiste como debiste haberlo hecho.

Se te olvida que mientras vas restaurando tu vida debes construir con una mano y con la otra continuar peleando, como lo hizo el pueblo de Israel en la reconstrucción de los muros de Jerusalén bajo el liderato del profeta Nehemías.

No cometas el error que hizo Joás, que por no derribar los altares de sus padres, el pueblo continuó ofreciendo sacrificios y quemando incienso a esos dioses.

Dios quiere que seas como Gedeón, que cuando Dios lo llamó, radicalmente destruyó todos los altares de Baal y de Acera (lea Jueces 6:28-29). Dios quiere que seas un hacedor de Su Palabra, que no tan solo le pidas a Dios, sino que seas responsable con tu proceso, que seas un hombre o mujer de valor. Pregúntate qué tienes que derribar de tu vida y no demores en destruirlo. Pregúntale a Dios que amistades y/o relaciones no te convienen, pregúntale qué contactos tienes que eliminar de tu celular, pregúntale qué lugares específicos no debes de ir y pregúntale si estás preparado para tener Internet o WiFi en tus dispositivos electrónicos como: computadora, teléfono inteligente etc.. Todas estas pueden representar un altar de idolatría en tu vida, si tu no derribas estos altares, tus hijos podrán ser una futura víctima de esta idolatría por no haberlo destruido a tiempo.

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

PS: Escucha hoy testimonio de un hombre cristiano que fue librado de la lujuria sexual, presiona atadura sexual


AtaduraSexual.com celebra los frutos del 2012.

http://www.AtaduraSexual.com celebra los frutos del 2012. Gracias Papa Dios Por estos números son para ti

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 4.800 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 8 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.


¿Dónde estás? Relación de Padre e Hijo

Esta enseñanza, sobre la relación de padre a hijo, la compartí ayer 13 de agosto de 2012 en la reunión de hombres del ministerio HVHV en Puerto Rico.

Pongo mi corazón en estas letras y pido a Papá que estas buenas nuevas sigan extendiéndose  a todos nuestros hermanos. ¡Amen!

“¿Dónde estás?” (Génesis 3:9). Relación de Padre e Hijo

Después de Dios haber compartido tanto con su hijo Adán, en cierto día y de repente, Él se percibe de algo extraño en el Edén. Es entonces cuando Dios dice estas palabras que se encuentran citadas en Génesis 3:9: “¿Dónde estás?”. Me imagino que Dios en este momento sintió un fuerte desapego, una lejanía extraña, algo tan fuerte como si le

Gracias Papi Por Todo!

Escultura que una vez le regale a mi padre Frankie Olivencia… Love You Dad

quitaran lo más que amaba.

Adán había cometido un pecado, al desobedecer a Dios. Esto produjo la muerte (separación) entre Dios y el hombre… Esto es por lo menos lo que hemos aprendido.

Pero Te invito a meditar más allá de lo que realmente ocurrió…

Mi deseo es que recibas en tu corazón que estas dos palabras: “¿Dónde estás?”, tienen que ver con el gran plan de redención de Dios para ti. Aunque aparentan ser dos palabras simples, no lo son.

¡Es aquí donde Dios suelta su primer “gran llanto” de dolor al percatarse que Adán se había separado de Él! No sé si eres padre o madre para poder relacionarte con este dolor que Dios sintió. Pero el dolor de cuando un hijo es arrebatado de tus manos por las diversas circunstancias que pueden haber en este mundo, tiene que producir un dolor desesperante. Si esta hubiera sido tu caso, como padre, me imagino que harías todo lo humanamente posible para reencontrarte con tu hijo. Me imagino que harías campañas de oración en tu congregación, saldrías en la prensa pidiendo ayuda, quizás desesperadamente enseñarías la foto del muchacho para ver si alguien lo ha visto o quizás te ascenderías a un gran edificio a gritar a los cuatro vientos. ¡Hermano, es lo mismo que Dios Padre sintió por Adan!

La razón por la cual vemos muchas ataduras, ídolos y pecados en el pueblo de Dios es porque el hombre ha perdido la perspectiva de cómo ver  y relacionarse con Dios y no entienden lo que es realmente el pecado para Dios. Ven el pecado como algo meramente prohibitivo.

Hermano y Hermana, Necesitas Ver el Pecado Como Dios lo Ve…

Tu lucha sexual no se trata de un simple pecado o atadura que no has podido vencer por X cantidad de tiempo. Se trata de colocar cosas en tu vida que te separan de Dios después de todo lo que Él hizo por ti en la cruz para recuperarte.

Cuando Dios extrañó al hombre en el Edén, Él sabía lo que había pasado. Él sabía que le habían arrebatado a su hijo, porque la “causa del pecado es muerte (muerte significa separación)”. Toma un tiempo y reflexiona sobre esta pregunta: ¿Odia Dios realmente el pecado? ¡Por supuesto que sí! En realidad, deseo que entiendas esto de una perspectiva diferente, de la manera en que Dios lo ve. Dios detesta desesperadamente el pecado porque te separa de Él. Más que repudiar el pecado, el repudia estar lejos de ti. Dios está desenfrenadamente en busca de ti desde el momento en que clamo: ¿Dónde estás?

Piensa en todo lo que hizo para recuperarte… Dio todo y hasta su vida sólo para encontrarte de nuevo. Dios, no es un Dios caprichoso. Dios, no prohíbe ciertas cosas para que simplemente le  llamemos pecado o porque meramente “a Él le dé la gana” probar si eres obediente. Él las “prohíbe” porque conoce todo lo que te puede separar de Él.

Por muchos años vi a Dios como alguien que tengo que obedecer, meramente porque Él es Dios todopoderoso y si Él dice que “No” es “No” y punto. Pero esa no es la realidad; la realidad es que todo lo que te separa de tener una relación de padre e hijo con Dios, Él va  a hacer todo lo posible para alejarlo de ti. Llegará el momento en que tú repudiarás también estar lejos de Él. Porque pensarás en todo lo que Él hizo y sentirás dolor; ese dolor te producirá arrepentimiento y el arrepentimiento te producirá odio por el pecado porque sabes que es capaz de distanciarte de Dios.

La realidad es que ya Dios hizo todo lo posible para encontrarte 2012 años atrás, por eso fue su muerte en la cruz. Pero el hombre cristiano de hoy sigue obstinado en alejarse de Él… Aun levantan ídolos sin considerar todo lo que Él hizo. Es triste…

¿Cómo te sentirías, si movieras cielo y tierra para reencontrarte con tu hijo y una vez encontrado, notas que te ignora y está obstinado en otros intereses? Ponte en los zapatos de Dios. Pídele a Dios que te dé este dolor que Él sintió cuando dijo: “¿dónde estás?”

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia

PS: Escucha hoy testimonio de un hombre cristiano que fue librado de la lujuria sexual, presiona atadura sexual


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