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¿Dónde estás? Relación de Padre e Hijo

Esta enseñanza, sobre la relación de padre a hijo, la compartí ayer 13 de agosto de 2012 en la reunión de hombres del ministerio HVHV en Puerto Rico.
Pongo mi corazón en estas letras y pido a Papá que estas buenas nuevas sigan extendiéndose a todos nuestros hermanos. ¡Amen!

“¿Dónde estás?” (Génesis 3:9). Relación de Padre e Hijo

Después de Dios haber compartido tanto con su hijo Adán, en cierto día y de repente, Él se percibe de algo extraño en el Edén. Es entonces cuando Dios dice estas palabras que se encuentran citadas en Génesis 3:9: “¿Dónde estás?”. Me imagino que Dios en este momento sintió un fuerte desapego, una lejanía extraña, algo tan fuerte como si le

Gracias Papi Por Todo!

Escultura que una vez le regalé a mi padre Frankie Olivencia… Love You Dad

quitaran lo más que amaba.
Adán había cometido un pecado, al desobedecer a Dios. Esto produjo la muerte (separación) entre Dios y el hombre… Esto es por lo menos lo que hemos aprendido.
Pero Te invito a meditar más allá de lo que realmente ocurrió…
Mi deseo es que recibas en tu corazón que estas dos palabras: “¿Dónde estás?”, tienen que ver con el gran plan de redención de Dios para ti. Aunque aparentan ser dos palabras simples, no lo son.
¡Es aquí donde Dios suelta su primer “gran llanto” de dolor al percatarse que Adán se había separado de Él!
No sé si eres padre o madre para poder relacionarte con este dolor que Dios sintió. Pero el dolor de cuando un hijo es arrebatado de tus manos por las diversas circunstancias que pueden haber en este mundo, tiene que producir un dolor desesperante. Si esta hubiera sido tu caso, como padre, me imagino que harías todo lo humanamente posible para reencontrarte con tu hijo. Me imagino que harías campañas de oración en tu congregación, saldrías en la prensa pidiendo ayuda, quizás desesperadamente enseñarías la foto del muchacho para ver si alguien lo ha visto o quizás te ascenderías a un gran edificio a gritar a los cuatro vientos. ¡Hermano, es lo mismo que Dios Padre sintió por Adan!
La razón por la cual vemos muchas ataduras, ídolos y pecados en el pueblo de Dios es porque el hombre ha perdido la perspectiva de cómo ver y relacionarse con Dios y no entienden lo que es realmente el pecado para Dios. Ven el pecado como algo meramente prohibitivo.

Hermano y Hermana, Necesitas Ver el Pecado Como Dios lo Ve…

Tu lucha sexual no se trata de un simple pecado o atadura que no has podido vencer por X cantidad de tiempo. Se trata de colocar cosas en tu vida que te separan de Dios después de todo lo que Él hizo por ti en la cruz para recuperarte.
Cuando Dios extrañó al hombre en el Edén, Él sabía lo que había pasado. Él sabía que le habían arrebatado a su hijo, porque la “causa del pecado es muerte (muerte significa separación)”. Toma un tiempo y reflexiona sobre esta pregunta: ¿Odia Dios realmente el pecado? ¡Por supuesto que sí! Pero en realidad, deseo que entiendas esto de una perspectiva diferente, de la manera en que Dios lo ve.
Dios detesta desesperadamente el pecado porque te separa de Él. Más que repudiar el pecado en si, el repudia estar lejos de ti. Dios está desenfrenadamente en busca de ti desde el momento en que clamo: ¿Dónde estás?
Piensa en todo lo que hizo para recuperarte… Dio todo y hasta su vida, sólo para encontrarte de nuevo. Dios, no es un Dios caprichoso. Dios, no prohíbe ciertas cosas para que simplemente le llamemos pecado o porque meramente “a Él le dé la gana” probar si eres obediente. Él las “prohíbe” porque conoce todo lo que te puede separar de Él.
Por muchos años vi a Dios como alguien que tengo que obedecer, meramente porque Él es Dios todopoderoso y si Él dice que “No” es “No” y punto. Pero esa no es la realidad; la realidad es que todo lo que te separa de tener una relación de padre e hijo con Dios, Él va a hacer todo lo posible para alejarlo de ti. Llegará el momento en que tú repudiarás también estar lejos de Él. Porque pensarás en todo lo que Él hizo y sentirás dolor; ese dolor te producirá arrepentimiento y el arrepentimiento te producirá odio por el pecado porque sabes que es capaz de distanciarte de Dios.
La realidad es que ya Dios hizo todo lo posible para encontrarte, por eso fue su muerte en la cruz. Pero el hombre y la mujer cristiana de hoy sigue obstinado en alejarse de Él… Aun levantan ídolos sin considerar todo lo que Él hizo. Es triste…
¿Cómo te sentirías, si movieras cielo y tierra para reencontrarte con tu hijo y una vez encontrado, notas que te ignora y está obstinado en otros intereses? Ponte en los zapatos de Dios. Pídele a Dios que te dé este dolor que Él sintió cuando dijo: “¿dónde estás?”

Abrazos y muchas bendiciones;

Joel Olivencia